Tener tatuajes es pecado, Según la biblia? Ésto dicen expertos de las escrituras
Estas modificaciones corporales tienen connotaciones tradicionales y artísticas para muchos.
Los tatuajes son modificaciones corporales que pueden representar desde un sentir, hasta una costumbre cultural. Históricamente, sociedades antiguas como los mayas, aztecas y amazónicos recurrían a tintas naturales para pintar su piel y manifestar parte de sus creencias, de acuerdo con la revista ‘Global’ de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Aunque se puede decir que este acto es una tradición, durante un largo tiempo se les atribuyó un carácter negativo que creó todo un estigma alrededor de los mismos y que solo hasta el siglo XX empezó a tener una mayor aceptación.
“Desde finales de los años 80 y principios de los 90 se volvieron muy populares. Hoy lo que tenemos es una profusión enorme de tatuadores; es una moda que aparece en las televisiones, en las revistas, con los artistas y los jugadores de fútbol”, señala Héctor Castillo Berthier, sociólogo y coordinador de la Unidad de Estudios Sobre la Juventud (UNESJUV) en la UNAM.
No obstante, hay quienes creen que estas marcas no deberían hacerse en la piel y que podrían representar algún tipo de profanación en el cuerpo. Para los más creyentes del cristianismo, esta muestra podría no ser acorde con la religión, pese a los distintos significados que estos puedan simbolizar.
De acuerdo con el libro Levítico 19:28, la Biblia afirma que las marcas en la piel no «son avaladas por el designio del Dios», así como infligirse heridas de manera voluntaria en la misma zona.
«No cortaréis el cabello de vuestras sienes, ni dañaréis la punta de vuestra barba. Y no haréis sajaduras en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo soy el Señor», sentencia el versículo.
Aunque este capítulo no menciona la palabra tatuaje, según el portal especializado en religión, ‘Desde la fe’ esta podría ser una mención a dicho arte, lo que indicaría, quizá, que esta tradición de pigmentar la piel no es muy aceptada.
Sin embargo, aquello no implica que necesariamente tatuarse se considere un pecado, ya que esto depende tanto de la intención, como del significado que le adjudique la persona que se lo realiza.
Así lo confirmo el papa Francisco durante la reunión presinodal con miras al ‘Sínodo de los Jóvenes’ de octubre de 2018. Allí la autoridad religiosa aclaró que lo importante es entender el simbolismo que este representa y a quien lo porta en su piel.
«No se asusten de los tatuajes. Los eritreos, desde hace años, se hacían la cruz aquí (en la frente). También hoy los vemos. Se tatuaban la cruz. Sí, son exageraciones, hoy veo algunos».
Y añadió: cuando se exagera hay un problema de exageración, pero no del tatuaje […]. El tatuaje indica pertenencia. Tú, joven, que estás tatuado así, ¿qué cosa buscas? ¿En este tatuaje, a qué pertenencia te refieres? Comenzar a dialogar con esto para llegar a (entender) la cultura del joven», señaló el pontífice.
En ese sentido, se comprende que para la iglesia el acto de marcar la piel no implica un pecado en sí, más bien depende del propósito con el que este se haga, así como de sus marcas.