Ruidosos, a bajo volumen, extensos, breves, reprimidos y más. Las características del catálogo de gemidos pueden ser tan numerosas como personas sexualmente activas hay en el mundo.El placer sexual puede expresarse de distintos modos y la acción de gemir es sólo uno de ellos. Pero, ¿por qué gemimos?
“El placer, como el dolor, genera reacciones psicofisiológicas entre las cuales pueden estar las expresiones corporales, gestuales, verbales y los sonidos que involuntariamente emitimos como una de las manifestaciones hacia el exterior de lo que estamos vivenciando internamente”
Pese a que estos sonidos son involuntarios, aclaró, “cuando por distintas circunstancias nos proponemos silenciarlos pueden ‘mutearse’ a voluntad, haciendo un esfuerzo consciente para enfocarnos en modular esa expresión”.